lunes, 20 de noviembre de 2017

Innovación: fin del tabú

Siempre que hablo de innovación,  el auditorio o el cliente piensa que no van a entender de lo que les voy a hablar.  Lo que hago inmediatamente es tranquilizarlos y empezar a explicar de qué se trata la innovación en el tiempo en que vivimos.

Se terminó el tabú. Hace un tiempo el concepto de innovación era totalmente acotado y se consideraba que algo innovador era algo inédito que era realizado exclusivamente por una mente brillante. Solo era innovador algo relacionado a la tecnología y, debo admitir, muchos se sentían cómodos con esa creencia porque seguían haciendo negocios con algo que, si se explicaba realmente de que se trataba, era algo común y que cualquier persona podía realizar.

Podemos decir que la innovación se “democratizo” en nuestra época. Con la masificación de Internet y las redes sociales, “todos” somos un poco más inteligentes  como consecuencia de estar continuamente comunicados y por tener acceso ilimitado a cualquier tema que queramos investigar.

Más allá de desarrollarla dentro de un ghetto (los departamentos de Investigación y Desarrollo o las universidades) cualquier ser humano puede ser capaz de innovar, si tenemos en cuenta que la solución a una necesidad insatisfecha puede salir de cualquier persona que tenga la voluntad de reflexionar sobre ese tema o que realmente necesite esa solución.

Cuando incito a todas las personas a innovar  es para su crecimiento tanto personal como profesional. No se puede educar a los nietos o a los hijos menores de la misma forma que se educó a los mayores. No se puede vender de la misma forma a las personas (y hablo de vender cualquier cosa) ya que el destinatario de nuestro producto va a tener un cumulo de información para comparar con nuestro producto que resultaba imposible obtener antes. No se puede administrar las personas dentro una empresa de la misma forma que se hacía antes ya que tenemos distintos “rangos de época” dentro de la plantilla: tenemos baby boomers (los que ya se jubilan), tenemos de la generación X (los que ocupan mandos intermedios) y tenemos Millenials (ingresantes y jóvenes profesionales) cada uno con diferentes necesidades y costumbres.

En el siglo pasado se podían hacer proyecciones de mercado a 20 o 30 años, ya que el entorno de negocios era previsible y no había cambios vertiginosos. Ahora es hasta irresponsable hacer proyecciones a 5 años, ya que nadie sabe que puede llegar a pasar. Y es por eso que la innovación, mas allá de que deja de ser un tabú y una actividad de pocos, pasa a ser una de las estrategias que más preponderantes y super importantes para una organización (y, porque no,  para una persona) si es que se quiere estar adaptado permanentemente a esta nueva realidad que estamos viviendo.

Espero sus comentarios

2 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo, debemos innovar no sólo a nivel de empresa con temas organizacionales o estratégicos. Lo más importante es innovar diariamente cada uno como personas y profesionales que somos en todo tipo de relaciones que cursamos diariamente.
    Lo importante es reinventarse diariamente para ver lo que antes no veías.
    Gracias por tu post.

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    1. Hola Sara, muchas gracias por tu comentario y por pasar por el blog. Saludos¡¡

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